Lupo no entiende ni jota de espadas pero por cómo ha tenido que entregarla y cómo la admira Tashigi se hace a la idea de que ese cacharro es valioso, muy valioso.
Se maldice por dentro por no haberse quedado con esa espada y haberla vendido en otro sitio. Pero al agacharse la marine, piensa que le van a detener por haber tenido eso. Para su sorpresa y dado su estatura, le toma por un niño y le acaricia la cabeza, cosa que agradece bastante.
Por fin alguien amable, gracias. Uhm, una persona me encargó traérsela a usted y solamente a usted, señorita. Lo único que me dijo era que nadie debía quitarme el paquete, y eso he hecho. . . Un placer haber sido útil.
Tras eso se dispone a salir de ahí antes de que haya más preguntas.