*Mientras Mylas meditaba un pequeño tontatta le roba una de sus Katanas y sale muy sigiloso, al poco rato aparece un anciano que le dice...*

Joven no te diste cuenta pero un diminuto ser te robo tu mas preciada espada mientras meditabas, se fue hace unos minutos por aquella dirección.
*le señala la dirección por donde se fue*