HISTORIA
Vivía en una pequeña tribu con su familia, un día encontró una moneda que brillaba mucho más que de costumbre y se la quedo para siempre, como un tesoro que siempre protegía llevándola con él, un día a la hora de comer hubo una pelea como de costumbre y Bábolax se quedó con la comida de su padre ya que ganó la pelea, su padre como venganza por la noche se coló en la habitación de su hijo, encontró la moneda en la mesita de noche de Bábolax y empezó a arañar una parte de la moneda, Bábolax se despertó por el ruido, agarró la mano de su padre y tras un forcejeo arrancó la garganta de su padre de un mordisco, cogió su moneda y se la guardó en el bolsillo, su madre estaba en la puerta y lo vio todo, en un arrebato de locura mezclado con adrenalina arremetió contra su madre, acorralándola contra la pared y aplastando su cara contra la pared a base de puñetazos. Cuando todo acabó, cogió su moneda y se quedo observando la parte rallada mientras se dio cuenta de lo que había hecho y se quedó sentado meciéndose mientras miraba su moneda, esta vez dándole vueltas mientras era consumido por la locura, pero a la vez pillándole el gusto al asesinato. A la mañana siguiente escapó de la tribu y merodeó por el mundo. Un día por el bosque encontró a un hombre que deambulaba por ahí, los ojos de Bábolax se fijaron en la ropa de aquel hombre y empezó a desearla, para decidir que hacer, cogió su moneda y la lanzó al aire para decidir y así no sentirse culpable de sus actos ya que era la moneda la que decidía por él, siendo la parte brillante la que le hacia actuar como una persona racional y la parte rayada la que desataba la parte sádica que le incitaba a la violencia y al asesinato. Cogió la moneda y salió la parte rayada, por lo que sin dudar ni un segundo se abalanzó sobre aquel hombre, asesinándole y quedándose con la ropa que viste hasta el día de hoy sintiendo esa sensación tan adictiva que sentía al matar. Siguiendo su camino acabo una temporada por Technópolis donde observaba fascinado las luces y tecnología de la ciudad escondido, de vez en cuando mataba por los callejones cuando se le presentaba la oportunidad, hasta que un día se hartó y se fue sin seguir una ruta determinada esperando a ver que le depararía el destino.